lunes, 21 de marzo de 2011

¡Cuidaos de los idus de Marzo!

Hace apenas unos días se han cumplido 2055 años de la muerte de Cayo Julio César, uno de los emperadores más conocidos y respetados del Antiguo Imperio Romano. Comparte un puesto de honor entre todos los estrategas militares que ha dado la Historia, a la altura de Alejandro III de Macedonia, alias El Magno (Plutarco los compara en su libro Vidas Paralelas), Sun Tzu y Napoleón Bonaparte, por ejemplo.

Tuve la suerte de estar días después de los idus de Marzo del 2050º aniversario de la muerte, así que me encontré en medio del Foro Romano, en el lugar justo del asesinato, unas cuantas coronas laureadas y flores algo mustias ya.

Lugar del asesinato de Julio César el 15 de Marzo del 44 a. C.
Todos conocemos la historia de la muerte de Julio César a manos de gran parte de la Curia del Senado, entre ellos su protegido Décimo Bruto, y la famosa frase "¡Tú también, hijo mío!" que se suponen las últimas palabras del emperador. Fueron dos personas más junto con Bruto los principales ideólogos del magnicidio: Cayo Casio y Servilio Casca tal y como indica el historiador Suetonio en sus libros Las Vidas de los Doce Césares.

No pretendo aquí hacer un compendio histórico del emperador ya que existe muchísima literatura al respecto, bellísimos cuadros y grandes filmes. ¡Hasta Shakespeare le dedicó una de sus más magníficas obras de Teatro! Lo que sí nos atañe es su posterior funeral. Poco se sabe del mismo. El pueblo se sintió profundamente afligido por la muerte de Julio César y le estuvo honrando durante días en una pira funeraria levantada en el mismo lugar de su asesinato. Algunas fuentes citan que fue enterrado en el mismo Senado en el corazón del Foro, pero la costumbre de la época, Siglo I a.C.,  para la alta sociedad no era la inhumación, sino la incineración.

4 comentarios:

  1. Yo tengo cuidado con todo, por si acaso.

    Besos

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  2. Pues andar por la vida siempre preocupada... No sé yo. En mi caso te diré que voy -salvo en temas de trabajo que estoy casi siempre atemorizada- tan pichi por todos los lados. No sé si es por mi despiste crónico o qué...

    Cuenta Suetonio en su libro que Calpurnia, la mujer de J.César, tuvo una pesadilla relacionada con la muerte de su esposo. Se lo contó. Llamaron a un vidente para que interpretara tal sueño y fue el que comentó al césar que se cuidara de los idus de marzo. Pero el mismo Bruto le disuadió de la superstición comentándole que si no iba al Senado por eso le iban a menospreciar por supersticioso. Y fue. Y lo asesinaron.

    Para los romanos antiguos los idus, no sólo de marzo, eran días de fortuna y buena suerte. En fin.

    Besos, guapa. Gracias por comentar.

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  3. Una cosa es ir con cuidado y otra preocupada.

    Gracias a tí, preciosa, aunque te tapes la cara.

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  4. Bueno, mujer, tú ya me has visto la cara. ^_^

    Cuando leí tu primer comentario me acordé de una mujer, amiga de mi madre, que tiene un miedo atroz a todo, pero hasta de ir de noche de casa de mi madre a su casa ¡en un pueblo de 9000 habitantes! Hay que acompañarla a casa, llevarla en coche y esperar a que entre en su casa para irte. Es horrible. Ya no por llevarle a casa, sino por la angustia que te transmite con todo. Pero veo que ese no es tu caso. No te había entendido bien.

    Yo también soy muy descuidada con todo. A veces parece que vivo sola en el mundo, creyéndome que todo va bien, sin cuidarme de nada ni de nadie, y así me pinta el pelo. Supongo.

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