Cementerio de La Florida, Madrid

marzo 30, 2011

Situado en la misma ladera del Monte Príncipe Pío, justo detrás de las ermitas de San Antonio de La Florida y de la Escuela de Cerámica de Madrid, en el Parque del Oeste, nos encontramos con un campo santo recoleto y poco conocido de la capital que es pura historia. Fíjense en este cuadro

El tres de Mayo de 1888 fueron escogidos a sorteo varios detenidos que procedían de los depósitos de detenidos de Chamartín y mandados ajusticiar por los artilleros franceses del General Murat en el Monte Príncipe Pío. ¿Dónde creen que fueron a parar los cuerpos de estas 43 almas? En un primer instante, con todo el alboroto de la Guerra de la Independencia, inhumaron a los fusilados en una fosa común que abrieron en el mismo lugar de la ejecución. Pero a los pocos días, una vez que se calmó todo un poquitín, desenterraron los cuerpos de los patriotas y los llevaron unos metros más abajo al Cementerio de La Florida que había sido construido en 1798 con la intención de dedicarlo a los enterramientos de la servidumbre de la Casa Real.

Entrada al cementerio con el magnífico azulejo cerámico de Juan Manuel Sánchez Ríos basado en el cuadro de Goya.
Una sencilla cruz griega de hierro sobre columna de piedra nos anuncia la llegada a lugar santo.
En el año 1851 clausuraron el cementerio como tal aunque las autoridades de entonces convenieron en conservarlo como monumento histórico en recuerdo del levantamiento contra los franceses del Dos de Mayo de 1808 y se siguieron sepultando cuerpos hasta el año 1874.

Justo a la izquierda nos encontramos con otro azulejo cerámico, obra de María Cruz Iruela González, basado en el cuadro de Vicente Palmaroli, Los desenterramientos de La Florida.
Detalle de la placa conmemorativa en el patio castellano.

En 1960 se construyó la actual capilla encima de donde estuvo la primitiva y se trasladaron a la cripta los restos mortales del Capitán General Evaristo San Miguel, Duque de San Miguel, desde el cementerio de La Almudena. También se situó en la cripta una lápida con los nombres de los ajusticiados aquella fatídica noche del tres de Mayo.

Tras el pequeño patio castellano se encuentra la actual capilla y cripta.
Púlpito de la capilla y bajada a la cripta.
La cripta, recién remodelada ya que estaba aquejada de humedades.
Lápida con los nombres de los 43 hombres ajusticiados en el Monte del Príncipe Pío.
Losa de la tumba del Duque de San Miguel, también en la cripta.
Junto a las 43 víctimas de la aciaga noche hay otras 301 inhumaciones en esta pequeña necrópolis y durante un tiempo se creyó que otra de las heroínas de la Guerra de la Independencia estuvo enterrada aquí, pero en 2008 el historiador Luis Miguel Aparisi, que estuvo al cargo de la identificación de todos los cadáveres (hasta entonces sólo se conocía la identidad de 19), concluyó que allí no estaba Clara del Rey. Desde luego ninguna mención a la mujer hay en el cementerio.

Verja de la entrada creada por mandato de la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos, actuales responsables del mantenimiento del campo santo.

Por último dar las gracias a Juan Luis, cuidador y jardinero del Cementerio de La Florida, por abrirme las puertas de este especial campo santo ya que sólo se muestra al público justo a partir del dos de Mayo, fecha en la que la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos -anteriormente pertenecientes a la Cofradía de la Buena Dicha- rinde un homenaje a los Héroes del Monte Príncipe Pío, y durante dos meses.

La escondida puerta.
Cementerio de La Florida
C/ Francisco y Jacinto Alcántara, s/n
Parque del Oeste (junto a la Escuela de Cerámica de Madrid).
Madrid.

Abierto los meses de Mayo y Junio de 10:00 a 13:00 horas. Para visitas grupales e información: asturte@telefonica.net

Sugerencias para usted

19 comentarios

  1. ¡¡Muy interesante!!Es uno de los pocos lugares dedicado al homenaje a las víctimas de la barbarie que son las guerras que tenemos...lástima que sea tan poco accesible como publicitado.

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  2. La verdad es que es un sitio que ni yo sabía que existía hasta hace bien poco y llevo viviendo aquí once años. Es muy poco conocido, sí.

    El día que fui solo iba con la intención de quedarme con el número de teléfono, email y el horario para poder verlo. Había pensado ir el mismo 2 de Mayo que sé que sí lo abren y tuve la buenísima suerte de que Juan Luis el guardián me dio todas las facilidades para verlo y fotografiarlo. Así da gusto, en serio. Qué chico tan majo. Además me fue explicando él solito a modo de guía todo lo que sabía sobre el lugar. Un auténtico sol. Supongo que estará algo aburrido de estar allí todo el rato solo...

    Por cierto, según he ido leyendo y documentándome, antes estaba abierto todo el día, no tenía verja, pero empezaron los actos de vandalismo y ya se sabe, tuvieron que cerrarlo.

    Artísticamente no es nada del otro mundo, salvo por los azulejos, pero es un sitio colmado de historia y de dolor precisamente por esa historia.

    Si os acercáis por Madrid, bueno, vosotros tenéis buenos contactos, pero tal vez los de Pervive o escribiendo al email que he dejado en la entrada o mismamente probando suerte, lo podréis ver.

    Un fuerte abrazo, Esther, Toni.

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  3. Por cierto, coincidencias de la vida, ayer 30 de Marzo, día en que publiqué el post era el 265 aniversario del nacimiento de Francisco de Goya. Hmmm, ¿nuevo post? ¡Quién sabe!

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  4. Muy interesante y poco conocido, a pesar de los hechos históricos a los que se alude.

    Ha sido un placer que nos lo hayas acercado a través de tu entrada.

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  5. Estupendo reportaje.
    Ahí y cruzando el puente de la Reina, es mi pequeño barrio.

    Un beso

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  6. Muchas gracias, Ksawery y bienvenido a este blog. Me alegro mucho que te haya gustado. Veo por tu blog que eres un gran viajero, así que espero haberte trasladado por unos segunditos a otra época y otro lugar.

    Aquí, fui casi especialmente por ti, por lo que me hiciste descabezarme con el barrio de La Florida. No pensaba encontrarlo abierto, simplemente fui a informarme para preparar un post para el 2 de Mayo (aquí un periodista de raza desaprovechada, juas, juas), pero tuve la suerte de verlo en absoluta soledad, como debe ser. Un besazo, guapa.

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  7. Imaginaba que con los datos te picarías y saldrías corriendo.
    Es lo que debe hacer una buena periodista.

    ¿ No has visitado la escuela de cerámica?

    Pues...deberías. Es un edificio estupendo

    Besitos

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  8. Anda que no me conoces bien, ¿eh Aquí? :-D También ando detrás de la tumba de Goya y sus grandes misterios ¿Sabes que está enterrado sin cabeza y junto a otro señor y que en principio no iba a ir a la ermita de San Antonio de la Florida? Pues en ello estoy. A ver qué saco en conclusión.

    No visité la escuela, no. La verdad es que me sorprendió ver tanto azulejo en la fachada. Por un momento pensé que estaba en Barcelona viendo a Jujol, pero no, no la visité. Eso para otro día. Ahora ando bien picada con este blog. Me está devolviendo algo más de la alegría que había ido perdiendo. Me siento bien escribiendo sobre cosas que me gustan. Jamás pensé que esta afición mía a los cementerios me podría valer para algo.

    Bueno, un besazo, guapa, que estoy estudiando para escribir el post del fin de semana y hasta aquí puedo leer, Mayra. XD XD XD

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  9. Hola me podriais decir en que zona general se situa, que sepais que soy pequeña.

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  10. Ha soy la misma de arriba. Lo necesito ya!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  11. Hola, Anónima y bienvenida.
    Si has leído el post, te habrás dado cuenta que viene la dirección del Cementerio de la Florida, pero te la copio y pego en el comentario. En Google Maps (aquí tienes el link) aparece perfectamente.
    Cementerio de La Florida
    C/ Francisco y Jacinto Alcántara, s/n
    Parque del Oeste (junto a la Escuela de Cerámica de Madrid), Madrid.
    Abierto los meses de Mayo y Junio de 10:00 a 13:00 horas. Para visitas grupales e información: asturte(at)telefonica(dot)net
    Un saludo.
    Cal.

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  12. precioso e interesante.
    ire a visitarlo
    gracias por tan util informacion

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  13. Para eso estamos, Anónimo II. Espero que le haya gustado la visita, si fue en el día de ayer. Gracias por el comentario.

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  14. Hola Calamidad. Yo si he visitado la escuela de cerámica, he estado allí durante siete años, estudiando alfarería y cerámica artística, donde disfruté con Sanchez Ríos que nos enseñaba el cementerio del cual tenía la llave, junto a las de su casa. Y también cuando éramos pocos en clase nos invitaba a una caña en casa mingo donde le guardaban los huesos para sus perritas.Luego años más tarde cuando estaba terminando bellas artes me faltaban unos créditos y fui a la escuela de cerámica de la moncloa (que no es oficial y pertenece a la comunidad de madrid) para poder terminar la carrera. Lolibel.

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  15. El profesor y director Sanchez Rios murió hace dos años

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    1. El azulejo cerámico en el patio castellano "Los desenterramientos de la Florida", no es obra de Juan Manuel Sanchez Rios, sino de la funcionaria civil del Estado del Ministerio de Instrucción Publica y Bellas Artes Dª Maria Cruz Iruela González (1910-2001)

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  16. Gracias por vuestros comentarios, Lolibel y Noite (¡qué ilusión verte de nuevo por mi casa!). Con ellos demostráis que los cementerios pueden ser lugares llenos de vida. De hecho lo son. :-D

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  17. Si permiten ustedes una corrección, por un error a cerca del artista que mencionan aquí. El azulejo cerámico en el patio castellano "Los desenterramientos de la Florida", no es obra de Juan Manuel Sanchez Rios, sino de la funcionaria civil del Estado del Ministerio de Instrucción Publica y Bellas Artes, y también destacada artista reconocida Dº Maria Cruz Iruela González (1910-2001). Por favor corrijan el error, porque se trata de mi abuela y existen fotografías de la autora que lo demuestra.

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    1. ¡Muchas gracias por el apunte, Anónimo! Justo es que los artistas tengan la firma en sus obras, ¡qué menos!

      Escribí este post hace muchos años; por entonces ni guardaba ni clasificaba la documentación usada, así que no le puedo decir con exactitud dónde encontré la autoría del azulejo, que seguramente también estará con el nombre erróneo... En cualquier caso en este humilde blog corregido queda ya, como debe ser.

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