Yo también me sorprendí cuando, buscando información sobre
qué ver en la capital malacitana un fin de semana cualquiera, me topé con el
panteón de los Condes de Buenavista, conocido popularmente (es un decir porque pocos
malagueños son conscientes de su existencia) como la cripta de la Victoria,
anejada a la Basílica y Real Santuario de Nuestra Señora de la Victoria y la
Merced, para abreviar, la iglesia de la Victoria.