Camposantos con solera
Camposantos con solera
Panteón de Mujeres Ilustres.
3/20/2018 07:54:00 p. m.
Panteón de Mujeres Ilustres.
Ruta Especial de las Mujeres del Siglo XIX en la Sacramental de San Isidro, Madrid (España).
3/20/2018 07:54:00 p. m.
Les va a parecer un razonamiento de perogrullo: en la mayoría de lugares de reposo eterno, que no en todos, alrededor de la mitad de sus pobladores son, o mejor dicho, fueron mujeres. Y, al igual que sucede en vida, tras la muerte gran parte de ellas permanecen en el olvido, incluso habiendo llevado una existencia ejemplar o ilustre o, por qué no, extravagante.
Una vez más en San Isidro se han postulado como adalides del tanatoturismo capitalino ofreciéndonos como una actividad más dentro de las organizadas alrededor del 8M una ruta en la que exclusivamente se habló de féminas, de sus anhelos, de sus logros y de cómo esto que ahora parece una moda – el feminismo – es una lucha social (añado que transversal) que viene de muy lejos.
Hoy voy a dejar al margen el arte para contarles a ustedes lo que Ainara Ariztoy, que tenía ganas infinitas ya de disfrutar de una de sus exposiciones, nos contó a nosotros sobre aquellas que pusieron en el pasado muchas de las baldosas por las que hoy transitamos. Un resumen de lo hablado, simplemente, porque lo interesante es que acudan a la ruta, que se deleiten en vivo y en directo.
Camposantos con solera
La belleza de los cementerios ingleses. Haciendo turismo por Highgate, (Londres, Reino Unido).
3/28/2017 10:34:00 a. m.
Me gusta quedar con gente que no me conoce demasiado porque es una de las mejores formas que existen para averiguar la esencia que uno mismo transmite de cara a la galería. Hace poco la amiga de una de mis mejores amigas me presentó a su hermano como Iván, esta es Cal y le encantan los cementerios. Al segundo Iván estaba hablando conmigo sobre la belleza de los cementerios ingleses, con todas las tumbas por ahí tiradas (sic).
Aquella breve conversación me ha traído hoy hasta aquí con ustedes porque, si bien es cierto que no soy ajena al atractivo de los clásicos cementerios anglosajones (victorianos o de otras épocas), descontando al inglés de la capital española y el quedarme a las puertas del inglés malacitano, solo he estado en uno: el Cementerio de Highgate en Londres.
![]() |
| Mucho orden no parece que haya, pero verdaderamente ¿quién lo necesita? |
Camposantos con solera
Paseando con la Razón. Los 9 días Ad Eternum de la Sacramental de San Isidro, Madrid (España).
11/21/2016 09:39:00 a. m.
Cuando una se replantea la vuelta al ruedo cementeril, toma lápiz y papel y anota ideas aparentemente inconexas. ¿Retomo el repor que empecé de los arcosolios de los reyes portugueses? (Denso.) ¿Escribo por fin algo sobre el panteón Urrutia? (Tendría que volver a visitarlo.) ¿Continúo apostando por las tumbas pétreas que horadan los cerros de mi tierra? (La primera no tuvo mucho éxito.)
Mientras iba garabateando hojas y cotilleando sitios de internet que hacían percatarme de lo vivo que anda el ámbito de la muerte, encontré este post y me salió un eureka al más puro estilo de Arquímedes, porque ya asististí a la Ruta del Amor y ahora quería saber -¡necesitaba saber!- qué era eso de la Ruta de la Razón.
Camposantos con solera
Un San Valentín de muerte.
2/27/2014 08:03:00 p. m.
Un San Valentín de muerte.
Doce Flores para Doce Historias de Amor, Sacramental de San Isidro, Madrid (España).
2/27/2014 08:03:00 p. m.
En las proximidades del santo de los enamorados las televisiones huelen a perfume y la bandeja de entrada del email se llena de cupones descuento para escapadas románticas y cenas a la luz de las velas. Si realmente hubieran querido ser originales en ese día, tendrían que haber asistido a la Ruta Doce Flores para Doce Historias de Amor organizada por la Sacramental de San Isidro (Madrid) el pasado quince de febrero. A lo mejor desconocen que antiguamente, sobre todo en el siglo XIX, se conquistaba a las muchachas acudiendo a dar un paseo por el cementerio...
![]() |
| Gerberas para festejar el amor post mortem. |
Camposantos con solera
Un carpe diem funerario.
8/30/2013 09:31:00 p. m.
Un carpe diem funerario.
Paseando por el Cementerio de Agramonte, Oporto (Portugal).
8/30/2013 09:31:00 p. m.
Antes de estar tan metida en harina con el tema de los cementerios visité la ciudad de Milán. Nuestro hotel estaba cerca del Monumental y lo vi a través del cristal del taxi que nos llevaba al aeropuerto. En aquel momento pensé que ir a ver aquello era la excusa perfecta para volver en otra ocasión. Pero han pasado más de siete años y mis pies aún no han vuelto a taconear por las aceras milanesas. A saber cuándo lo harán.
Hace poco fui a Oporto. No quise informarme demasiado de lo que a nivel funerario había que ver en aquella ciudad. La agenda estaba apretadísima e iba a ser imposible pasear por ningún camposanto así que ¿para qué ponerme los dientes largos? Aún así era consciente de que Agramonte estaba por allá.
Caprichos de la casualidad, nuestro alojamiento se hallaba a cincuenta metros del cementerio portense, vamos que casi se veían las puertas desde la habitación. Y recordé Milán.
Arañando los minutos a Hipnos, con la legaña pegada al ojo y algo de resaca, atravesamos las puertas cámara en mano con el Sol calentando encima de nuestras cabezas y... aquí les traigo lo que mis ojos vieron para regocijo de los suyos.
Supongo que al finalizar sabrán disculpar el viaje sentimental con el que he arrancado este reportaje. ;-)
Hace poco fui a Oporto. No quise informarme demasiado de lo que a nivel funerario había que ver en aquella ciudad. La agenda estaba apretadísima e iba a ser imposible pasear por ningún camposanto así que ¿para qué ponerme los dientes largos? Aún así era consciente de que Agramonte estaba por allá.
Caprichos de la casualidad, nuestro alojamiento se hallaba a cincuenta metros del cementerio portense, vamos que casi se veían las puertas desde la habitación. Y recordé Milán.
Arañando los minutos a Hipnos, con la legaña pegada al ojo y algo de resaca, atravesamos las puertas cámara en mano con el Sol calentando encima de nuestras cabezas y... aquí les traigo lo que mis ojos vieron para regocijo de los suyos.
Supongo que al finalizar sabrán disculpar el viaje sentimental con el que he arrancado este reportaje. ;-)





