"El quinto ángel sonó la trompeta, y vi una estrella que caía del cielo sobre la tierra y le fue dada la llave del pozo del abismo. [...] Por rey tienen sobre sí un ángel del abismo, cuyo nombre es en hebreo Abaddón y en griego tiene por nombre Apolyon."
Apocalípsis, 9:1-2 y 9:11
Bien pues aquí les presento al más famoso de estos ángeles del abismo, más conocido como Ángel Exterminador, con permiso de Buñuel.
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| Abaddón con las alas hacia arriba, dispuesto para la acción. |
Empecemos con un plato fuerte y poco -muy poco- conocido de la escultura funeraria: el Panteón de los Hombres Ilustres. Un proyecto llevado a cabo en el siglo XIX, año 1890, que pretendía convertirse en una especie de Les Invalides de París, pero que, nada, se quedó en eso, un proyecto.
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| Puerta de entrada al recinto |
Hola.
Llamadme escatológica, underground, rarita de cojones, bromista e incluso subversiva y deslenguada, me da igual. Posiblemente sea algo de todas estas cosas y mucho de otras más.
Llevo desde el 2003 estudiando eso que a todos nos da un poco de canguelo, vamos, la muerte, sus representaciones artísticas fundamentalmente. A mí me gusta. Mientras nuestro mundo se empeña en hacer desaparecer este capítulo tan importante de nuestras vidas, al igual que el padre a Siddhartha Gautama, yo reivindico desde este humilde blog las maravillosas historias y el fantástico arte que se ha generado a raíz precisamente de que nuestra estancia aquí es efímera.
Pasen, vean, comenten y sobre todo no se asusten porque de aquí a cien años todos calvos.
Ah, por cierto, para los que no me conozcan: me llamo Señorita Calamidad, Cal, para los amigos. ;-)
Llamadme escatológica, underground, rarita de cojones, bromista e incluso subversiva y deslenguada, me da igual. Posiblemente sea algo de todas estas cosas y mucho de otras más.
Llevo desde el 2003 estudiando eso que a todos nos da un poco de canguelo, vamos, la muerte, sus representaciones artísticas fundamentalmente. A mí me gusta. Mientras nuestro mundo se empeña en hacer desaparecer este capítulo tan importante de nuestras vidas, al igual que el padre a Siddhartha Gautama, yo reivindico desde este humilde blog las maravillosas historias y el fantástico arte que se ha generado a raíz precisamente de que nuestra estancia aquí es efímera.
Pasen, vean, comenten y sobre todo no se asusten porque de aquí a cien años todos calvos.
Ah, por cierto, para los que no me conozcan: me llamo Señorita Calamidad, Cal, para los amigos. ;-)


