Fe de erratas
Fe de erratas.
12/17/2012 02:00:00 p. m.
Queridos lectores: no me he ido.
Mi ausencia de estos ¡meses! tiene buenas justificaciones. La primera son las vacaciones. Después de unos cuantos veranos sin descansar/desconectar de veras, este lo he conseguido (aunque también he estado culebreando un poquitín entre tumbas y sarcófagos).
La segunda son los seis años que tiene mi ordenador. Murió y ha resucitado. En casa le llamamos Titus, pero estoy pensando seriamente en rebautizarle como Ave Fénix.
Y la tercera son las precedencias. La menda lerenda tiene que encontrar trabajo (remunerado) sí o sí y con carácter de urgencia. Así que prioridad uno: dejar la cola del paro.
Mi ausencia de estos ¡meses! tiene buenas justificaciones. La primera son las vacaciones. Después de unos cuantos veranos sin descansar/desconectar de veras, este lo he conseguido (aunque también he estado culebreando un poquitín entre tumbas y sarcófagos).
La segunda son los seis años que tiene mi ordenador. Murió y ha resucitado. En casa le llamamos Titus, pero estoy pensando seriamente en rebautizarle como Ave Fénix.
Y la tercera son las precedencias. La menda lerenda tiene que encontrar trabajo (remunerado) sí o sí y con carácter de urgencia. Así que prioridad uno: dejar la cola del paro.
Ecos funerarios
Víctor Noir o cómo morir con las botas (y otras cosas) puestas.
7/19/2012 09:59:00 a. m.
Hace poco se suscitó un pequeño debate en el grupo de Facebook Apoyamos la Ruta Europea de los Cementerios sobre el buen humor en los camposantos. Todo fue a cuenta de la escultura de un Cristo que se elevaba a los cielos en una contorsión torácica que hacía parecer que estaba bailando más que resucitando. A mí me gustó. Tampoco era para tocar palmas, pero ¿no están cansados de ver figuras dolientes de Cristos y vírgenes? Yo sí, y quizá por eso no son las que más llaman mi atención cuando paseo por un cementerio.
Me gustaría hablarles hoy del hombre -más exactamente de su sepultura- que hizo que mi última visita a París tuviera algo de sentido. Si existe una escultura funeraria que provoque más de una risilla picarona, esa es la de Víctor Noir en el cementerio parisino de Père Lachaise.
Me gustaría hablarles hoy del hombre -más exactamente de su sepultura- que hizo que mi última visita a París tuviera algo de sentido. Si existe una escultura funeraria que provoque más de una risilla picarona, esa es la de Víctor Noir en el cementerio parisino de Père Lachaise.
Figuritas
Una egipcia al lado del mar Cantábrico.
5/24/2012 05:23:00 p. m.
Una egipcia al lado del mar Cantábrico.
Panteón del Sel, Castro Urdiales (Cantabria)
5/24/2012 05:23:00 p. m.
Este blog se parece más cada día que pasa a un barco a la deriva en el ancho mar cementeril, así que vamos a ver si conseguimos atracar en el puerto más cercano. Acerquémonos a Castro Urdiales (Cantabria). Me gustaría hablarles del singular cementerio de Ballena.
Para serles sincera, me gustaría hacer hincapié en su pieza estrella...
Para serles sincera, me gustaría hacer hincapié en su pieza estrella...
Supongo que todos ustedes, que pasean habitualmente por este blog (algo abandonado últimamente, sí), cuando se cruzan con un cortejo fúnebre precedido de un coche, normalmente negro y con un maletero extraordinariamente amplio, exclaman aquello de lagarto-lagarto para que la parca tarde en hacernos su visita.
El común de los mortales haremos nuestro último viaje en un vehículo lujoso, sobrio, espacioso y alquilado, pero las carrozas fúnebres utilizadas por las clases más altas de la sociedad, por nobles y realeza son otra cosa muy diferente y suelen ocupar vastos espacios en museos de todo el mundo cuando no son usadas.
El común de los mortales haremos nuestro último viaje en un vehículo lujoso, sobrio, espacioso y alquilado, pero las carrozas fúnebres utilizadas por las clases más altas de la sociedad, por nobles y realeza son otra cosa muy diferente y suelen ocupar vastos espacios en museos de todo el mundo cuando no son usadas.
Ecos funerarios
Bienaventurados los que no hablan porque ellos se entienden. Un particular tributo a Mariano José de Larra.
2/14/2012 01:39:00 p. m.![]() |
| En su tumba casi siempre se pueden encontrar flores y velas. |
La muerte nos iguala a todos
Goiriz, Alba y Román: los cementerios neogóticos lucenses.
2/05/2012 06:03:00 p. m.
Panteones reales no pude ver a mis anchas en Galicia, pero es aconsejable tener un plan B en esto de la antropología funeraria y, si no hubo panteón, sí hubieron visitas a varios camposantos incluso uno dentro del hotel donde nos alojamos Ô_Ô, pero sobre todo los de la zona de Vilalba -Santiago de Goiriz, San Xoán de Alba y San Román- por su peculiar arquitectura.




