¿Transis en Andalucía? Pues no..., pero sí. 
La cripta de los condes de Buenavista, Málaga (España).

11/02/2017 01:17:00 p. m.

Yo también me sorprendí cuando, buscando información sobre qué ver en la capital malacitana un fin de semana cualquiera, me topé con el panteón de los Condes de Buenavista, conocido popularmente (es un decir porque pocos malagueños son conscientes de su existencia) como la cripta de la Victoria, anejada a la Basílica y Real Santuario de Nuestra Señora de la Victoria y la Merced, para abreviar, la iglesia de la Victoria.


Miren que anduve de cabeza a la caza de transis patrias el día que me dio por escribir sobre el fenómeno, preguntando por aquí y por allá, comprando libros descatalogados en Amazon y buceando por Internet con bombonas de oxígeno, pero no tuve suerte. Las aproximaciones españolas más transi que encontré fueron la tumba del doctor Farreras i Framis en el cementerio de Montjuïc (Barcelona) y la del general Rafael Fernández Abril en la sacramental de Santa María (Madrid). Si me apuran, hasta el arcosolio del canónigo Pablo González en la colegiata de San Miguel Arcángel de Aguilar de Campoo (Palencia) tiene un deje ligeramente transi, pero tal vez estos tres ejemplos responden más a la necesidad de encontrar esta rareza funeraria que a la de hallarla en sí.

En cambio el caso que hoy nos ocupa podría considerarse un hipogeo claramente en transi, aunque sus huéspedes no se representen a sí mismos en descomposición, si no todo lo contrario, lozanos y engalanados con la mejor ropa de domingo.

Ni Farrah Fawcett en el mejor de sus días de peluquería consiguió tamaño cardado.
A ella, en cambio, el pelo como que le da un poco igual. ;-)

Entonces, si ellos aparecen llenos de vida, ¿cómo es posible que pueda estar afirmando ante ustedes que hay transis en Málaga? Porque sólo hay que mirar alrededor y fijarse en la serie de personajes que les acompañan en su reposo eterno.

Patitas de pollo.
No se puede negar que este señor no esté en plena putrefacción, ¿o qué?
Dientes, dientes.
Puede parecer un capuchino, pero seguramente sea un fraile mínimo.
El caso es que observando minuciosamente la cripta también podría considerarse una representación sui géneris de las populares Danzas de la Muerte medievales en las que vivarachos esqueletos acompañan a ricos y pobres, niños y viejos, clérigos y seculares en su primer paso hacía la vida en el más allá.



HISTORIA DE UNA EXTRAVAGANCIA FUNERARIA_
Parece difícil encontrar una explicación a esta mutis mutandis del panorama artístico funerario español –que no es estrictamente transi, pero casi; que no están representados todos los estamentos sociales del baile macabro, pero sí–, sin embargo la historia y la antropología, como casi siempre, nos iluminarán un tanto el camino hacia la comprensión de este singular espacio.

La Feria de... ¿¡Feria! en un blog sobre cuestiones ultraterrenas? Ô_ô Ajá: aquí comienza un nuevo repor hecho a base de encaje de bolillos anecdótico. Les decía que la Feria de Málaga se celebra en la semana del 19 de agosto. Como casi todas las fiestas, que sea una fecha u otra responde a un porqué histórico y/o religioso. En tal día, exactamente en la víspera, del año 1487 Fernando el Católico ganó la plaza de Malaqa, principal puerto del reino nazarí de Granada, a los musulmanes. Llevaban varios meses apostados en la zona y no habían conseguido avanzar en su conquista, hasta que llegó al campamento una talla de la Virgen, posiblemente un regalo de su consuegro Maximiliano I de Austria. Tras la aparición en escena de la escultura, aquello fue un coser y cantar belicosamente hablando.

Francisco de Paula había predicho ya tales avatares y, fruto de la casualidad, sus frailes mínimos, que andaban por aquellas tierras predicando sobre lo esencial de la vida, se pasaron por el campamento para dar a conocer al rey aragonés el vaticinio paular. De paso fundaron allí mismo el primer convento de la orden en la península, en 1493, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Victoria (la talla talismán).

El claustro, aunque muy restaurado, es de los pocos sitios que aún conserva partes del original tardo gótico. Detrás se pueden observar el cimborrio del crucero y el tejado a ocho aguas de la torre-camarín.
En fin, igual no me creen, pero ¡pretendía hablar de una cripta funeraria! Por muy modernos que fueran los Reyes Católicos y su corte, desde el Plateresco hasta el Barroco pasaron más de dos centurias y entonces las tendencias no llegaban a golpe de clic, como ahora, así que algo tuvo de suceder por el medio para que un convento tardo gótico se transformara en una basílica barroca.

La respuesta a esta cuestión está en los primeros condes de Buenavista, José Guerrero Chavarino (1660-1699) y su esposa Antonia Coronado y Zapata. Él, de ascendencia genovesa, amasó gran fortuna por mor de los diferentes negocios familiares, llegando a ser regidor de Antequera en el siglo XVII y proclamado I Conde de Buenavista en 1689 durante el reinado de Carlos II.

José Guerrero Chavarino, I Conde de Buenavista.
Antonia Coronado y Zapata, I Condesa de Buenavista.
Estar podrido de dinero en aquellos entonces se tenía que demostrar y sin duda la generosidad con la Iglesia, además de pasar a la posteridad a través de un extraordinario panteón, era lo que marcaba la diferencia entre unos adinerados y otros. Como el altar mayor de la iglesia de la Victoria ya estaba pillado por otra familia local nobiliaria –los Córdoba y/o condes de Casa Palma–, el conde decidió en primera instancia construirse el mausoleo en la cabecera del templo, aunque con el estado ruinoso que presentaba el convento, los aparejadores municipales desaconsejaron tal obra. Ni corto ni perezoso, el señor Guerrero Chavarino derribó el edificio antiguo tras comprometerse con los mínimos, y comprometer gran parte de su fortuna, en el levantamiento de uno nuevo para la orden.

A pesar de la flamante construcción, la cámara funeraria de los Buenavista se situó finalmente en el trasaltar, casi como si fuera un edificio distinto de la propia iglesia, aunque unido a ella por sutiles ingenios como un vano abierto desde el retablo del altar mayor, que adivina la grandiosidad del camarín escondido detrás del edificio principal, o una puertecilla que comunicara la ahora sacristía –en el momento de la construcción capilla privada– con la nave central de la iglesia.

Para acometer la obra de la Victoria se contrataron los servicios de Felipe de Unzurrunzaga (1654-1740), natural de Villarreal de Urretxu (Guipúzcoa) que, pese a que no existe documentación que lo certifique, es posible que tuviera formación o al menos se dejase influenciar por las escuelas italianas. Sea como fuere, su trabajo en esta y otras edificaciones andaluzas mantiene un estilo en mezcolanza con el del barroco madrileño ya que estuvo trabajando por la capital del reino antes de trasladarse a Málaga.

EL PROGRAMA ESCATOLÓGICO DE LA TORE-CAMARÍN_
Si queremos entender la singular decoración de la cripta Buenavista, hay que hablar de la simbología de la torre-camarín en su conjunto. Los estudiosos del santuario proponen como cabeza pensante del programa simbólico-místico al fraile mínimo Fray Alonso de Berlanga que se hubiera apoyado en los súper ventas de la época, a la sazón, los Ejercicios de san Ignacio de Loyola, el Pia Desideria del jesuita Hugo Herman y varios libros de emblemas.

Estas lecturas aplicadas al edificio harían pensar que la cripta se corresponde con la meditación sobre el pecado y la muerte, con el lugar de penitencia. Los fieles, arrepentidos, iniciados, ascienden por la escalera santa donde les recibe el Redentor que les va conduciendo hacia la iluminación.

La escalera santa, cuatro tramos de doce escalones cada uno, con mandorla adornada representando a san Francisco de Paula rechazando por tres veces la corona papal.
Cristo Redentor y tres de los doce apóstoles que decoran la techumbre de la escalera.
En el tercer y más elevado nivel de la construcción, el camarín de la Virgen de la Victoria representando el triunfo sobre la muerte y sobre el pecado, el paraíso.
Para techo, el del camarín, con sus veintidós metros de altura en forma octogonal. Un fascinante e hipnótico horror vacui churrigueresco.
Ángel con alas tricolores dentro del camarín.
(De veras, me encantaría teclearles sobre este espacio hasta quedarme sin huellas dactilares porque es sencillamente magnífico, pero no es la finalidad de este blog y en la bibliografía, que tienen un poquito más abajo, podrán ampliar esta y otras informaciones.)

AHORA SÍ: LA CRIPTA DE LA VICTORIA_
Ya la habrán podido ir adivinando a trocitos y, si son de naturaleza inquieta, igual han hecho su propia búsqueda por la red para verla, pues aquí está, en todo su macabro esplendor:
La pared principal del panteón. 

El espacio, aunque amplio y con techos relativamente altos (algo más de tres metros de altura), se siente pequeño y opresivo.


Cada pequeño detalle adquiere significdo en este panteón. La planta cuadrada nos remite a lo terrenal. Las cuatro columnas, que se transforman en una única en el piso intermedio (la sacristía y/o capilla privada, no visitable) y que sustentan las bóvedas de la techumbre, son por un lado el fuego, el agua, el aire y la tierra, pero también el eje del mundo, la relación expresa entre la tierra y el cielo (la cripta y el camarín).


El negro de las paredes, del que surgen el resto de figuras y ornatos de yesería en estuco blanco, no son sino las tinieblas de la vida terrena. Los atavíos de calaveras y tibias cruzadas que se encuentran en las bóvedas o los esqueletos de los tímpanos, sentados sobre tambores y orbes, con espejos en los que se reflejan, con guadañas y relojes de arena, parecen anunciar el triunfo de la muerte mostrando amenazadoras frases en placas enmarcadas de hojarasca.



Corona condal en el espejo del esqueleto que adorna el hueco del noble malagueño. Nadie se libra de la muerte.

Las escenas sobre el pecado original y una osamenta arrebatando la vida de un rorro que decoran los flancos donde se sitúan las urnas de los finados, no hacen sino consolidar tal idea.



Las pilastras de orden jónico, decoradas con personajes medio pochos, nos remiten por su disposición a la cripta de los Capuchinos de Santa María de la Concepción en Roma. En medio de ellos, los nichos en tres alturas, con cartelas la mayoría sin grabar (la mayoría están vacíos), decoradas de nuevo con calaveras, esqueletos, coronas, amorcillos y hojarasca.



Dos nichos con huésped. 
Las ménsulas hacen referencia a los siete pecados capitales. 
Quejosos y putrefactos términos en las dos puertas que posee la catacumba (entrada del exterior y acceso a la escalera santa), en las que también nos encontramos con otro personaje clásico dentro del inventario tétrico-macabro cristiano: el diablo.

En la puerta hacia la escalera santa, termes masculinos.

Termes femenino flanqueado por demonios y esqueletos, en las puertas de salida hacia el exterior.
En cada una de las cuatro esquinas de la cripta advertimos personajes bicéfalos, representación misma de la vida y la muerte del hombre.


La vestimenta de los bicéfalos es posiblemente una referencia a la idea de buen salvaje, tan de moda en el momento de la reconstrucción del edificio.
Y entre tanta cosa grimosa los patrocinadores del lugar, jóvenes –que no lo eran tanto en el momento de su muerte y que, esto es una opinión personal, están posiblemente representados con la edad en la que resucitará toda la gente tras el Juicio Universal–, emperifollados con sus mejores galas, mirando hacia el altar principal en genuflexión sobre cojines apoyados en las tapas sepulcrales, que se descubren tras sendos doseletes sujetados por personajes a modo de tenentes.




Uno de los tenentes me recuerda vagamente a la Magdalena penitente de Mena, malagueño de adopción al igual que Unzurrunzaga.
Los lucillos, idénticos, llevando la contraria a todo el programa iconográfico salvo por la hojarasca y los putti, están rebosantes de sabia, con frutas frescas, con flores, cornucopias... Van apoyados sobre, parecen ser, leones, animal heráldico de la casa Buenavista.




Detalle de uno de los putti que decora la esquina de la caja.
El altar central, encima de un ara de piedra con la labra del escudo de los Buenavista, amalgama muerte y vida en su conjunto. Por un lado, sobre el frontón partido, aparece la calaca con balanza en ristre, pesando atributos nobiliarios y atributos de fe, a modo de vanitas. Se acompaña de angelotes con flores y frutas, de esqueletos y calaveras, y de personajes semidesnudos en transi, que sujetan la cartela en la que aparece el símbolo cristiano por antonomasia, la cruz, en este caso de oro, metales y piedras preciosas, representación del triunfo de Cristo sobre el pecado a través de su propia muerte.



Por cierto, una nota ingenua para cerrar este relato. ¿Me creerían si les digo que no se sabe sobre seguro que los condes estén disfrutando de su reposo eterno en esta cripta? (*) ;-)

Cal.

Basílica y Real Santuario de Nuestra Señora de la Victoria y la Merced
Plaza del Santuario, 8
29012 Málaga - España
(Ubicación en Google Maps)

T_ (+34)  952 252 647
W_ http://santamariadelavictoria.es
H_ De L-V de 10 a 13 horas. Los sábados puede estar cerrada debido a la celebración de actos en la iglesia. Muy aconsejable hacer la visita guiada para apreciar todos los detalles del recinto.


(*) De hecho los sepulcros de los condes de Buenavista están casi con seguridad ocupados por los de Villalcázar de Sirga puesto que sus nombres aparecen grabados en sendos flancos.

Bibliografía y documentación_
  • Alarcón, Pedro Enrique (?),  ¿Dónde está, muerte, tu Victoria?, La Tribuna, blog (link).
  • Anónimo, Cripta, Real Hermandad de Santa María de la Victoria, web (link).
  • Anónimo, Museo y Basílica de Santa María de la Victoria, Málaga Turismo, portal (link).
  • Camacho Martínez, Rosario, "El arquitecto vasco Felipe de Unzurrunzaga (1654-1740) y sus intervenciones en la arquitectura religiosa en Andalucía", Ondare: cuadernos de Artes Plásticas y Monumentales,  Sociedad de Estudios Vascos - Eusko Ikaskuntza, 2000.
  • Camacho Martínez, Rosario, "Imagen y color recuperados en el Convento de Nuestra Señora de la Victoria de Málaga", Boletín de Arte, Universidad de Málaga, Departamento de Historia del Arte, 2003.
  • Camacho Martínez, Rosario, "La Arquitectura del Barroco en Málaga", Nuevas perspectivas sobre el Barroco Andaluz. Arte, Tradición, Ornato y Símbolo, Asociación para la investigación de la Historia del Arte y el Patrimonio Cultural "Hurtado Izquierdo", 2015.
  • Cenizo, Néstor, La cripta de las mil calaveras, eldiario.es, periódico digital, 29 de octubre de 2014 (link).
  • Cultopia, De la cripta de la Victoria al cementerio de San Miguel, Cultopia, web (link). [De las mejores visitas guiadas que he hecho en mi vida a una cripta y un cementerio, ¡súper recomedable!]
  • Curiosos Incompletos, La tétrica cripta de la Victoria - Málaga Desconocida, Curiosos Incompletos, blog, 30 de agosto de 2011 (link).
  • Díaz Ruiz, Carlos, Panteón de los Condes de Buenavista, Málaga en el corazón, blog (link).
  • Duarte García, Ignacio, Representaciones de la muerte en la Edad Media y el Renacimiento, Ars Medica, Revista de Ciencias Médicas, Universidad Católica de Chile.
  • Gil, Juan Diego, Lugares secretos de Málaga - Ángeles y demonios en la Iglesia de la Victoria, Voilà Málaga!, web, 29 de agosto de 2014 (link).
  • Lara Garcés, Alfredo, La escultura barroca del siglo XVIII en la ciudad de Málaga a través de su arquitectura lignaria, Universidad Internacional de Andalucía, Máster propio en Escultura Barroca: desde los siglos de oro hasta la sociedad de la información  y las redes sociales (2013/14), 2015, Málaga.
  • Panofsky, Erwin, Tomb Sculpture, Harry N. Abrams, INC.,  Publishers, New York, 1992.
  • Pollefeys, Patrick, The Dance of Death, La Mors dans l'Art, web (link). 
  • Rodríguez Marín, Francisco José,  Inicio de la Orden de los Mínimos en España. El Convento de Nuestra señor de la Victoria de Málaga, Universidad de Málaga.
  • Trigo Redondo, Felipe, The Pantheon for the Counts of Buenavista in Malaga, Morbid Anatomy, blog, 24 de enero de 2015 (link).
  • VV.AA., Crypt of Santa Maria de la Victoria, Atlas Obscura, web (link).
  • Wikipedia.

Sugerencias para usted

4 comentarios

  1. Jolines,niña,qué fantástico estudio !!! Como tú,también creo que es una magnífica Danza Macabra.Esperamos reencontrarnos pronto,mi niña: te voy a estrujar muchíííísimo,pues nos tienes robado el corazón con tu buen hacer !! ABRAZOS !!

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  2. ¡Ja, ja, ja! Es que me distéis envidia con vuestra entrada sobre la Dansa Macabra de Meslay-le-Grenet y me lancé a la piscina para escribir una mía. Hay que imitar a los maestros, queridos Esther y Toni ;-)

    A ver si nos reencontramos pronto ¡sí! Molaría tanto, ¡tanto! :-D

    Abraçada requetefort!

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  3. Maravilloso artículo y preciosas fotografías, no conocía la cripta de la Victoria, muchas gracias.

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  4. ¡Gracias por tu amable comentario, VinterVegan!

    Si tienes ocasión de verla, no te la pierdas en vivo y en directo porque es impresionante (y el camarín, que aquí apenas hablo de él, es también increíble).

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