Camposantos con solera
Un San Valentín de muerte.
febrero 27, 2014
Un San Valentín de muerte.
Doce Flores para Doce Historias de Amor, Sacramental de San Isidro, Madrid (España).
febrero 27, 2014
En las proximidades del santo de los enamorados las televisiones huelen a perfume y la bandeja de entrada del email se llena de cupones descuento para escapadas románticas y cenas a la luz de las velas. Si realmente hubieran querido ser originales en ese día, tendrían que haber asistido a la Ruta Doce Flores para Doce Historias de Amor organizada por la Sacramental de San Isidro (Madrid) el pasado quince de febrero. A lo mejor desconocen que antiguamente, sobre todo en el siglo XIX, se conquistaba a las muchachas acudiendo a dar un paseo por el cementerio...
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| Gerberas para festejar el amor post mortem. |
Hace muuuchos muchos años...
Eternidad pétrea.
diciembre 18, 2013
Eternidad pétrea.
Las necrópolis rupestres palentinas (I). La cuenta alta del río Pisuerga.
diciembre 18, 2013
Hace unos cuantos años, al remover unas tierras cerca de la vivienda de mis padres para construir un chalet, salió a la luz un camposanto medieval. Era lógico suponer que donde antes hubo una ermita románica, hubieran también enterramientos, pero hasta aquel momento nadie les había tenido en cuenta. Los arqueólogos hicieron su trabajo y desestimaron el interés del lugar. Se exhumaron algunos restos, varias lajas y se tapó todo de nuevo. La casa nunca llegó a construirse.
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| Uno de los enterramientos descubiertos en las inmediaciones de la casi desaparecida (está trasladada al Barrio de El Soto bajo nueva advocación) ermita de Santa Lucía, Aguilar de Campoo, Palencia. |
En España contamos con infinitud de yacimientos de tumbas antropomorfas. Quizá el más importante, o mejor dicho el más representativo, es el conjunto monumental de Olèrdola en Cataluña, pero toda la geografía hispánica está salpicada de este tipo de enterramientos: Álava, Badajoz, Burgos, Cáceres, Cantabria, Cádiz, Cuenca, Madrid, Ourense, Segovia...
En esta primera entrega voy a traerles poquito texto y algunas fotografías de las necrópolis que se pueden encontrar en plena Montaña Palentina, hacia el Noroeste del Embalse de Aguilar. No están todas las que son (¡ojalá pudiera recorrerlas -y encontrarlas- en su totalidad!), pero son todas las que están.
Ermita de San Vicente_ Cervera de Pisuerga (mapa)
Siglos X-XI
Necrópolis de San Martín_ Quintanilla de la Berzosa (mapa)
Siglos VIII-XI (?)
Necrópolis de San Totis o Santiuste_ Corvio (mapa)
Siglos VIII-XI (?)
Sería de justicia que cada uno de estos conjuntos eremíticos rupestres tuvieran su propia entrada. Algunos son auténticas joyas como San Pelayo (Villacibio), Santos Justo y Pastor (Olleros de Pisuerga) o San Roque (Renedo de la Inera) -hablaré de ellos en otras entregas de la Saga Antropomorfa-, pero quizá sea tarea para el futuro. Una nunca sabe cuándo parar y hasta qué punto profundizar en un asunto; con este ya va para cuatro años cámara en ristre... ;-)
No obstante si quieren profundizar en la materia, les remito a los estudios sobre este particular realizados por Gonzalo Alcalde Crespo y por Jaime Nuño González, dos auténticos expertos. En el último post sobre antropomorfas colgaré una detallada bibliografía. El tema tiene muuuucha tela que cortar.
Nos vemos el año que viene con nuevas aventurillas tanatofílicas. ¡Séanme felices!
Cal.
De la misma serie_
- ¡Aún hay más! Las necrópolis palentinas en la cuenca alta del río Pisuerga. Parte II (link).
Notas al margen_
Los mapas que les he facilitado para que localicen los lugares no se corresponden con las coordenadas exactas. La mayoría de las veces sucede que las necrópolis están situadas a las afueras de los núcleos urbanos, con que lo ideal para poderlos visitar es llegar hasta el pueblo más cercano y allí preguntar al lugareño de turno.
Los mapas que les he facilitado para que localicen los lugares no se corresponden con las coordenadas exactas. La mayoría de las veces sucede que las necrópolis están situadas a las afueras de los núcleos urbanos, con que lo ideal para poderlos visitar es llegar hasta el pueblo más cercano y allí preguntar al lugareño de turno.
Además solo proporciono localización de necrópolis que previamente hayan tenido trabajo de musealización. No queremos que espolien nuestro patrimonio, ¿verdad? ;-)
Es una lástima ver cómo se muere un blog ¡más cuando este versa sobre la muerte! Así que les voy a obsequiar con una mini entrada antes de que la pereza me invada. ;-)
Esta señora que hoy nos ocupa es casi la principal causante de que quisiera visitar las cincuenta y siete hectáreas sobre las que se extiende la Necrópolis de Cristóbal Colón -considerada el Staglieno americano- en pleno mes de agosto de hace unos años. A poco me quedo allí dentro no solo por la espectacularidad del lugar, sino a cuenta de una deshidratación.
Esta señora que hoy nos ocupa es casi la principal causante de que quisiera visitar las cincuenta y siete hectáreas sobre las que se extiende la Necrópolis de Cristóbal Colón -considerada el Staglieno americano- en pleno mes de agosto de hace unos años. A poco me quedo allí dentro no solo por la espectacularidad del lugar, sino a cuenta de una deshidratación.
Camposantos con solera
Un carpe diem funerario.
agosto 30, 2013
Un carpe diem funerario.
Paseando por el Cementerio de Agramonte, Oporto (Portugal).
agosto 30, 2013
Antes de estar tan metida en harina con el tema de los cementerios visité la ciudad de Milán. Nuestro hotel estaba cerca del Monumental y lo vi a través del cristal del taxi que nos llevaba al aeropuerto. En aquel momento pensé que ir a ver aquello era la excusa perfecta para volver en otra ocasión. Pero han pasado más de siete años y mis pies aún no han vuelto a taconear por las aceras milanesas. A saber cuándo lo harán.
Hace poco fui a Oporto. No quise informarme demasiado de lo que a nivel funerario había que ver en aquella ciudad. La agenda estaba apretadísima e iba a ser imposible pasear por ningún camposanto así que ¿para qué ponerme los dientes largos? Aún así era consciente de que Agramonte estaba por allá.
Caprichos de la casualidad, nuestro alojamiento se hallaba a cincuenta metros del cementerio portense, vamos que casi se veían las puertas desde la habitación. Y recordé Milán.
Arañando los minutos a Hipnos, con la legaña pegada al ojo y algo de resaca, atravesamos las puertas cámara en mano con el Sol calentando encima de nuestras cabezas y... aquí les traigo lo que mis ojos vieron para regocijo de los suyos.
Supongo que al finalizar sabrán disculpar el viaje sentimental con el que he arrancado este reportaje. ;-)
Hace poco fui a Oporto. No quise informarme demasiado de lo que a nivel funerario había que ver en aquella ciudad. La agenda estaba apretadísima e iba a ser imposible pasear por ningún camposanto así que ¿para qué ponerme los dientes largos? Aún así era consciente de que Agramonte estaba por allá.
Caprichos de la casualidad, nuestro alojamiento se hallaba a cincuenta metros del cementerio portense, vamos que casi se veían las puertas desde la habitación. Y recordé Milán.
Arañando los minutos a Hipnos, con la legaña pegada al ojo y algo de resaca, atravesamos las puertas cámara en mano con el Sol calentando encima de nuestras cabezas y... aquí les traigo lo que mis ojos vieron para regocijo de los suyos.
Supongo que al finalizar sabrán disculpar el viaje sentimental con el que he arrancado este reportaje. ;-)
Hubo un momento en la historia de la humanidad en el cual la muerte era algo cotidiano y se tomaba como tal, vamos, que no se ocultaba. Tanto es así que muchos eclesiásticos, nobles y acadaudalados europeos de la Edad Media y el Renacimiento hicieron tallar sus últimas moradas con la imagen de su cuerpo en descomposición. ¡Como lo oyen!
Este fenómeno tanatológico se conoce como transi (del francés antiguo transir que significaba más o menos "irse") o tumbas cadáver. También se pueden denominar memento mori (del latín, "recuerda que morirás"), aunque la realidad histórico artística de estos últimos es más extensa en el tiempo y en su significado que las transi.
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| (Un poquito más abajo sabrán a quien pertenece este cráneo marmóreo. Vamos antes con algo de historia.) |

































